REGISTROS CLIMÁTICOS HOMOGENEIZADOS REVELAN UN CALENTAMIENTO DIURNO ESPACIALMENTE COHERENTE EN EL NOROESTE DE BAJA CALIFORNIA, MÉXICO (1990-2020)
Cuantificar las tendencias climáticas en regiones agrícolas semiáridas es fundamental para la gestión del agua, pero suele verse limitado por redes meteorológicas dispersas y metadatos incompletos. Este estudio evalúa tendencias de largo plazo (1990-2020) en temperatura máxima (TX), temperatura mínima (TN) y precipitación (Prec) en 11 estaciones del noroeste de Baja California, con énfasis en la Cuenca del Valle de Guadalupe, región hídricamente estresada. Para evitar que artefactos no climáticos enmascaren o amplifiquen la señal climática real, se aplicó homogeneización relativa mediante el paquete Climatol. La significancia y magnitud de las tendencias se evaluaron con la prueba de Mann-Kendall y la pendiente de Sen, complementadas con pruebas de significancia regional y coherencia direccional. Los resultados revelan un calentamiento diurno robusto y espacialmente coherente en TX (pendiente de Sen mediana de 0.042 °C por año; 100% de coherencia direccional positiva, p < 0.001), con un incremento acumulado de aproximadamente 1.3 °C en 31 años. En contraste, las tendencias homogeneizadas de TN carecieron de significancia regional (pendiente mediana de 0.012 °C por año; p = 0.431 en la prueba de significancia de campo), lo que demuestra que el uso de datos crudos habría llevado a sobreestimar el calentamiento nocturno. Esta respuesta térmica asimétrica indica un calentamiento diurno desproporcionado. La precipitación no mostró tendencias monotónicas significativas (pendiente mediana de -1.916 mm/año), dominada por la variabilidad interanual. El calentamiento diurno persistente y la ausencia de recuperación en la precipitación podrían contribuir a una mayor demanda evaporativa atmosférica, con implicaciones potenciales para el estrés hídrico subterráneo en la región. La homogeneización resultó esencial para distinguir señales climáticas genuinas de artefactos no climáticos, particularmente en TN; las tendencias resultantes ofrecen una línea base climática para evaluar el estrés hidroclimático en la Cuenca del Valle de Guadalupe y en regiones similares con datos limitados.