HUELLAS DE LA DEFORMACIÓN DEL BASAMENTO: ANÁLISIS ESTRUCTURAL DEL FRACTURAMIENTO URBANO EN LA ZONA METROPOLITANA ZACATECAS–GUADALUPE
Desde hace una década, se ha propuesto la hipótesis de que el fracturamiento urbano está relacionado con la deformación preferente del basamento. Es importante mencionar que también influyen factores como la calidad de la construcción y los materiales utilizados, la cimentación, precipitación, entre otros. Por esto, a partir de la integración de las fracturas medidas en la Zona Metropolitana de Zacatecas-Guadalupe (ZMZG), principalmente en las partes central y norte.
En este trabajo se evaluó la relación espacial entre el fracturamiento observado en calles, banquetas y paredes de la Zona Metropolitana de Zacatecas–Guadalupe y las fallas geológicas previamente cartografiadas. El análisis de la información se hizo en Sistemas de Información Geográfica (SIG), ArcMap versión 10.8. Se analizaron 4,578 fracturas en calles y banquetas y 3,955 fracturas en paredes, obteniéndose distancias medias de 380.55 m y 207.22 m, respectivamente. Posteriormente, mediante la opción Statistics de la tabla de atributos se calculó la media aritmética de las distancias entre cada fractura y la falla geológica más cercana. Con la distribución de las fallas se realizó un mapa de distribución de densidad se clasificó en muy alta, alta, media, baja y muy baja. Adicionalmente, en las fallas se generaron zonas de influencia (buffers) de 100, 200 y 300 m alrededor de las fallas geológicas, de esta manera se trató de cuantificar la proporción de fracturas urbanas localizadas dentro de estas áreas.
La superposición de los buffers de 100, 200 y 300 m con el mapa de densidad de fracturas permitió identificar que las zonas de mayor concentración se localizan preferentemente dentro de los primeros 300 m alrededor de las fallas geológicas. El análisis cuantitativo mostró que el 30.3 %, 47.7 % y 59.7 % de las fracturas en calles y banquetas se encuentran dentro de los buffers de 100, 200 y 300 m, respectivamente. En el caso de las fracturas en paredes, los porcentajes fueron de 30.3 %, 53.0 % y 74.9 %, evidenciando una mayor concentración espacial respecto a las fallas geológicas. Esto indica que, dentro de un radio de 300 m, aproximadamente tres de cada cuatro fracturas en paredes se localizan próximas a una falla geológica, mientras que en calles y banquetas la proporción es de seis de cada diez.
En conjunto, los resultados muestran una asociación espacial entre la distribución del fracturamiento urbano y las fallas geológicas. Sin embargo, la proximidad entre fallas y elementos constructivos no implica una relación causal directa, por lo que en la interpretación también deben considerarse las condiciones geológicas, de construcción e hidrología que permitan una mejor planeación del desarrollo urbano.