DETERMINACIÓN DE LA ROCA MADRE MEDIANTE TOMOGRAFÍA ELÉCTRICA Y GEORADAR EN UNA SECCIÓN DE LA ZONA ARQUEOLÓGICA DE TEHUACÁN EL VIEJO.
La caracterización del subsuelo mediante métodos geofísicos no invasivos constituye una herramienta de utilidad para el estudio de sitios arqueológicos, debido a que permite identificar discontinuidades y variaciones en las propiedades físicas del subsuelo sin alterar el contexto. En este trabajo se emplean métodos de tomografía de resistividad eléctrica y georadar (GPR) para caracterizar la distribución espacial del subsuelo y contribuir a la determinación de la geometría y profundidad de la roca madre en una sección de la zona arqueológica de Tehuacán el Viejo, Puebla. La adquisición de datos de resistividad eléctrica se realizó con un equipo ARES II, utilizando la configuración Wenner-Schlumberger, mientras que los perfiles de georadar fueron adquiridos mediante un equipo Proceq GS800. Los modelos de resistividad eléctrica presentan una distribución heterogénea, con valores aproximadamente entre 0 y más de 3000 Ω·m, evidenciando contrastes laterales y verticales que permiten diferenciar distintas unidades eléctricas. Se identificaron zonas de elevada resistividad que representan sectores de interés para su posible asociación con materiales compactos o rocosos. Por otra parte, el análisis de los perfiles de GPR permitió identificar reflectores subhorizontales de continuidad variable, principalmente durante los primeros tiempos de registro, así como respuestas reflectivas localizadas a mayores tiempos de propagación. Destaca un reflector relativamente continuo alrededor de 80–90 ns en dos de los perfiles y una anomalía reflectiva más marcada entre 105–115 ns en uno de ellos. La pérdida progresiva de coherencia de los reflectores a mayores tiempos puede estar relacionada con la heterogeneidad y/o atenuación electromagnética del medio. La integración de los resultados de tomografía eléctrica y GPR permitirá correlacionar los contrastes eléctricos con las discontinuidades electromagnéticas identificadas, contribuyendo a establecer la geometría y distribución de las unidades del subsuelo y evaluar la posible presencia de la roca madre. Los resultados demuestran el potencial de la integración de ambas técnicas para la caracterización no invasiva del subsuelo en contextos arqueológicos.